Vivimos en una época donde estar ocupado se ha convertido en una especie de símbolo de éxito. Revisamos correos, respondemos mensajes, asistimos a reuniones, hacemos listas interminables de tareas y terminamos el día con la sensación de haber trabajado sin descanso. Sin embargo, al mirar atrás, descubrimos que aquello que realmente importaba sigue exactamente donde estaba. A eso se le conoce como productividad falsa : la ilusión de estar avanzando cuando, en realidad, solo estamos ocupando nuestro tiempo. ¿Qué es la productividad falsa? La productividad falsa ocurre cuando invertimos la mayor parte de nuestro día en tareas que nos mantienen ocupados, pero que generan poco o ningún progreso hacia nuestras metas. No significa que esas actividades sean inútiles. Muchas son necesarias. El problema aparece cuando ocupan todo nuestro tiempo y desplazan las acciones que realmente producen resultados. En otras palabras, estar ocupado no siempre significa ser productivo . Señales de que p...