"Tengo miedo de recibir un mensaje", decía Fátima el 3 de noviembre en una entrevista al diario belga francófono La Libre Belgique. Fátima, que describía a su hijo como una "olla a presión", temía que fuera a "estallar de un día a otro" y ella recibiera el mensaje típico que reciben las madres de los jóvenes europeos que se han ido a Siria e Iraq para unirse a los yihadistas. Un lacónico: "Su hijo ya está en el paraíso" o "Su hijo ya es un mártir". [Sigue leyendo]
"Tengo miedo de recibir un mensaje", decía Fátima el 3 de noviembre en una entrevista al diario belga francófono La Libre Belgique. Fátima, que describía a su hijo como una "olla a presión", temía que fuera a "estallar de un día a otro" y ella recibiera el mensaje típico que reciben las madres de los jóvenes europeos que se han ido a Siria e Iraq para unirse a los yihadistas. Un lacónico: "Su hijo ya está en el paraíso" o "Su hijo ya es un mártir". [Sigue leyendo]
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