La tinta utilizada en algunos recibos, conocida como tinta térmica, puede contener una sustancia química llamada bisfenol A (BPA). El BPA es un disruptor endocrino que puede imitar a las hormonas y afectar el sistema hormonal en los seres humanos. Cuando el papel térmico se expone a la luz, el calor o la humedad, la tinta se degrada y se puede liberar BPA en el aire o en la piel. La exposición prolongada al BPA se ha relacionado con varios problemas de salud, incluyendo problemas reproductivos, cáncer, problemas cardiovasculares y diabetes. Además, la exposición frecuente a la tinta térmica puede tener un mayor impacto en las personas que manejan recibos en su trabajo diario, como los cajeros de supermercados y los trabajadores de restaurantes. De hecho, un estudio encontró que las personas que trabajan en empleos que implican la manipulación constante de recibos pueden tener niveles más altos de BPA en su cuerpo que la población general. Para protegerse de la exposición al BPA de l...