La llamada suena frenética: "hay algo raro, dice "El cuñao". El hombre no coge el teléfono y no era el chofer el que se devolvió. Hay algo raro. No sé si lo estaban esperando". Hasta ese momento, Quirino Ernesto Paulino Castillo, "El Don", dudaba, pero su instinto le decía que algo irregular estaba ocurriendo, y siempre precavido, atina a preguntar: "¿El vehículo es suyo? [Diario Libre]